Existen numerosas técnicas de liposucción, y todas persiguen el mismo objetivo: eliminar la grasa sobrante del cuerpo de la forma más cuidadosa posible.
Técnica tumescente (método clásico): en la zona que se va a tratar se infiltra un líquido que la anestesia y, al mismo tiempo, hace que las células grasas se rompan. Además, los vasos sanguíneos se contraen, con lo que se reduce al mínimo el riesgo de un sangrado incontrolado. Esta técnica puede realizarse tanto con anestesia local como general. Según la preferencia del cirujano, se trabaja con una cánula vibratoria, una cánula asistida por ultrasonidos o en combinación con una cánula láser.
Liposucción asistida por chorro de agua (WAL): con una cánula se infiltra agua en la zona a tratar y, al mismo tiempo, se aspira la grasa. Esta técnica es especialmente adecuada cuando la grasa extraída se va a trasplantar a otra parte del cuerpo (lipofilling o lipotransferencia). Por la propia naturaleza de la técnica, en la inmensa mayoría de los casos se necesita anestesia general para lograr resultados satisfactorios.
En la Praxis Finke & Frantzen trabajamos con la técnica tumescente, rápida y de bajo riesgo.